12/13/2009

Captive inside of me


Advertencia: Esta entrada contiene palabras altisonantes.
Se recomienda discreción.

Esta es la quinta crónica de metro, disfruten.

Pues en esta ocasión, quiero escribir algo que me paso, tiene relación con algo que he estado viviendo y que estoy seguro muchas personas también viven día a día, sí, es una historia mas de intolerancia, una historia de "yo te chingo y te chingo mejor que tú", una historia que lamentablemente se esta repitiendo con más y más frecuencia... quizá no con los mismos hechos pero si con la misma mentalidad, esta es una historia real, 100% real... nada es cuento, no ganaría nada con inventar cosas.

Como ya muchos saben, debo hacer uso del transporte colectivo metropolitano... o metro... de cariño... y todas las mañanas es una nueva aventura, todas las mañanas es gente nueva (en ocasiones me ha llegado a pasar que encuentro al mismo sujeto a la misma hora en el mismo lugar por semanas... y no... no es un vendedor de periódico, es un pasajero más), y aglomeraciones... sí... mucha gente... la capacidad del metro ha sido rebasada por mucho... y eso no es algo nuevo, es algo ya de hace muchos años...

En fin, en uno de esos trayectos... iba ciertamente cómodo, de pie pero cómodo, a mi parecer era un día especial por que considerando la hora había poca gente, y como siempre, iba ensimismado en mis pensamientos, en a que personas vería en la facultad o que tarea debía entregar o de que materia tenía clase y con quien... un mundo de ideas que regularmente no tienen sentido para muchas personas.

Dentro de mi pensamiento iba algo irritado por una pregunta que me había hecho mi madre al salir, algo así como "ya no entras a tus clases verdad?, por que te vas tan tarde?" preguntas que no conteste... preguntas a las que sólo reaccione con una mirada estilo ¬¬ y salí de casa sin decir más (no es fácil levantarse todos los días a las 5 a.m. y viajar mas de una hora en el transporte publico para llegar presionado a la escuela, sí, hay gente que viaja incluso mas tiempo, pero aun así no es fácil, sobre todo por el terrorismo psicológico que se vive en la facultad de ciencias cuando te atacan los teoremas y las demostraciones).

De pronto, en el trayecto entre la estación Lázaro Cárdenas y la estación Centro Medico de la linea 9, escucho a un sujeto reclamando a otro, no le dí mucha importancia, eso pasa cotidianamente, entonces seguí ensimismado en mi pensamiento, y vuelvo a ser interrumpido por más reclamaciones, entonces pienso, "esto no es normal", volteo a ver a los sujetos que estaban a mi espalda y me encuentro con un sujeto de entre 20 y 24 años, bastante "procuradito" como diría mi padre (flaco no era), 1.65 m aproximadamente, lente oscuro, gorra de moda, jeans rasgados de moda, y zapatos picudos (no por que estuvieran muy bonitos... así era la forma), reclamándole a un señor de entre 55 y 60 años, algo desprocuradito 1.55 m aproximadamente, de apariencia... pues... no se veía mugroso... ni tampoco se veía muy importante, simplemente un pasajero común... y pienso, "bueno... no es mi problema...", en eso el tío (no familiar, el sujeto pues) mas joven regresa al tubo que estaba a mi costado izquierdo y lo volteo a ver con cara de õ_Ô pues se me hizo algo extraño que reclamara de forma tan insistente y habiendo mas lugares disponibles.

Entonces como el metro seguía su marcha... pues nadie se inmutó... en eso escucho "te voy a echar a la patrulla" y...

~"Aqui viene lo bueno jovenes!"~ -Frase celebre de un trabajador de la industria gay del acero, Los Simpsons, capitulo: La fobia de Homero.

Pareció como que el tío menos joven había ofendido de sobremanera al tío más joven... se desato la apocalipsis dentro del vagón... el joven voltea se acerca al tío menos joven... y dice:

-Pero échame dos!! por que si no si te reviento tu puta madre!!

El tío menos joven, sentado, solo tuvo a reaccionar como cualquier persona, hacerse para atrás... el tío mas joven... cerrando los puños... y amenazando dice:

-Ándale hijo de tu puta madre!! échame dos por que si no si te reviento!!!

Volteo... veo esa escena... y pienso "en la madre... alguien haga algo" y como no había mucha gente al rededor... y estaban a mi espalda... pues entre en acción... con una mano (seguía agarrado del tubo con la mano derecha) jale al tío mas joven, no recuerdo como le quite los lentes y la gorra... lo tome del cuello y lo puse contra el tubo... comencé a apretar mi mano... la cara del tío mas joven comenzó a ponerse roja... sus manos intentaban quitar mi mano de su cuello... estaba en verdad sufriendo... entonces pensé "suéltalo..." lo solté... y dije:

-No te pases de verga con el Don...

Un sujeto que estaba recargado en la puerta dijo:

-Si, que no se pase de verga...

Una señora que supongo fue la causante de todo dijo:

-No se peleen!! no se peleen!!! el abuelito tuvo la culpa!! entiendo que tengas un padre pero no se peleen!!

Volteo a ver a la señora con cara de furia, cara de "no se meta pinchi vieja" (en verdad estaba furioso), sin perder de vista al tío menos joven que solo podía medio empujarme con su corpulencia tratando de huir sin lograr mucho... el tío menos joven se levanta y me dice enseñando una credencial:

-Le echo a la patrulla?

-Pues echesela -contesto...

Sigo mirando al tío menos joven como comienza a arreglar sus ropas, a ponerse de nuevo los lentes y la gorra y comienza a decir mientras intentaba empujarme nuevamente sin lograr mucho:

-No!!! yo no me iba a pelear con nadie!!! yo solo quería que mostrara un poco de respeto!!! ya ni eso hay!!! pinche gente!!!

En eso, el metro empieza a llegar al anden... pienso... "tengo que bajar... no tengo tiempo para este pendejo que ni huevos tiene"... el tío menos joven se vuelve a sentar y me dice:

-Gracias joven...

Cuando abren las puertas... salgo y sigo mi camino...

Muchas dudas llegaron a mi mente... como ¿por qué rayos le comenzó a reclamar el tío más joven al tío menos joven? ¿por un pinchi lugar? según entiendo esa fue la causa... más preguntas, ¿por qué la gente le da tanta importancia al "yo te chingo y te chingo mejor que tú"?, ¿por qué no aceptan lo que son y ya? ¿por que su ego es tan estúpido para hacerles creer que pueden chingar al otro así nomas? ¿por qué me detuve? ¿por qué si su vida estaba en la palma de mi mano? ¿por qué me sentí tan poderoso sin siquiera saber si el tío este iba sólo o no? ¿por qué reaccione así? ¿por que defendí a alguien que ni conocía?

No tengo la respuesta a muchas de esas preguntas... quizá nunca tenga esas respuestas... y tampoco esperaba ese pequeño "gracias joven" del Señor... que fue ciertamente muy gratificante...
Recuerden que pueden enviar su material a la dirección de correo electrónico que aparece donde dice contacto aquí.

1 comment:

  1. excelente oso, excelente, no solo por el post que es digno de editarse en el periodico de tu preferencia, sino por el echo que narras, bravo oso, bravo, te envio un abrazo mi hermano

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