10/30/2016

Angels


He aquí el centésimo cuadragésimo octavo The Thought of The Week by Solid Stone. The Thought of The Week by Solid Stone is a trademark of Liquid Stone Incorporated, Liquid Stone Incorporated is a trademark.


Angels

Un par de minutos pasan y un sonido ensordecedor llega hasta nosotros, los granjeros que quedaban por las calles del pueblo corren hacia sus casas llenos de pánico. Posiblemente nunca en sus vidas habrán escuchado algo similar y por eso corren con miedo de eso que conocen como apocalipsis. Nosotros tampoco habíamos escuchado ese sonido de tanta magnitud, pero sabemos cuál es la causa.
-Las bombas, Phil. Han detonado las bombas que se encontraban perdidas...

-Se acabó... perdimos... -Phil se lleva las manos a la cabeza y cae de rodillas al piso.

-¿No se supone que sólo los líderes rebeldes tenían los códigos para detonar esas bombas?

-Así es, sólo ellos tenían los códigos...

No se dijo más durante el camino de regreso a la ahora destruida ciudad de París, pero ¿Para qué regresábamos? sabíamos muy bien que la ciudad estaba completamente destruida aunque de alguna forma teníamos la esperanza de encontrar sobrevivientes o algún indicio que nos diera un motivo para continuar esta batalla. El Nuevo Orden Mundial, siempre vigilante, se había infiltrado en los círculos más cercanos a los líderes rebeldes, posiblemente alguno de ellos pertenecía al Nuevo Orden Mundial y de esa forma obtuvieron los códigos.

Ahora la pregunta que nublaba nuestras mentes era ¿Por qué Phil y yo sobrevivimos? En ese momento ya era claro para nosotros que la misión había sido un engaño, el Sargento Stephan Vilhelmius no existía, pero me sonaba tan familiar su nombre, en algún lugar lo había escuchado antes... Stephan... Vilhelmius...

Por la noche al llegar a la ciudad todo era desolación, no había un solo ruido y casi no podíamos caminar por las calles destruidas. Al amanecer nos dimos cuenta de la magnitud del ataque, miles de edificios colapsados y en llamas, árboles, coches amontonados por todos lados pero ni una sola persona... el ataque fue brutal y muy bien planeado, primero detonaron bombas plantadas en el metro, más bombas de las 7 que vimos, después en la superficie detonaron lo que vimos a la distancia. Aunque eran bombas pequeñas, tenían el potencial para destruir todo a un radio de 2 km.

-Phil, tenemos que irnos... la radiación.

Pero Phil no quería irse, él seguía con la esperanza de encontrar a su familia, sus hijos y su esposa. No encontramos una sola persona, ni un solo grito de ayuda, algo, en realidad habíamos perdido la batalla, millones de personas murieron, los amigos que tenía en esta ciudad, la familia de Phil, gente inocente y ajena a este conflicto, todos muertos.

Tuve que seguir mi camino, Phil se quedó buscando entre los escombros de un edificio y al marcharme no supe más de él, no supe si murió por la radiación, si sobrevivió o si encontró lo que buscaba...

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