Secrets.
La región 17 tiene la base militar con el mejor armamento y el mayor número de elementos a disposición, podría decirse que son la policía mundial, responsables del orden y la seguridad si es que se le puede llamar así; el plan no es malo, una vez que esa base esté bajo el control de los rebeldes prácticamente el nuevo orden mundial estará derrotado, sin embargo también es una de las regiones más vigiladas, el comandante general Martin Edward Remo está al mando de esta base, todo mayor incidente pasa por sus manos y él es quien decide cómo y cuando desplegar las tropas en todo el mundo.
A cargo de la flota armada está el almirante Louis Du'Banc, un marinero muy joven pero bastante sanguinario; la fuerza aérea esta a cargo del mariscal Les Neoch, experimentado piloto que ha escapado de la muerte varias veces; por último, al mando de las fuerzas en tierra está el general Magnus Qamos, un hombre con un pasado muy oscuro.
De pronto, la reunión es interrumpida por un ensordecedor ruido, toda la cuidad es un caos, los rebeldes corren a esconderse y toman precauciones por cualquier eventualidad; tan rápido como me es posible, subo al piso más alto del edificio donde nos encontramos. A lo lejos, una nube negra se aproxima, el cielo se oscurece por completo, aviones de todos tipos y tamaños, posiblemente más de 100,000 unidades, todos en formación de batalla rodeando a la nave más grande que haya visto en toda mi vida. Por supuesto, dentro de esa aeronave debe ir el mariscal Neoch.
Las naves comienzan a aterrizar en la periferia de la ciudad, algunas incluso aterrizan sobre los edificios. En la costa que no está muy lejos, se acerca la flota del almirante Du'Banc, de las embarcaciones más grandes salen botes pequeños llevando miles de militares a la costa, las tropas rodean la ciudad. Súbitamente todo es silencio, la ciudad está rodeada, es un silencio abrumador únicamente interrumpido por las olas golpeando la costa.
Lena murió durante los primeros días de la guerra, en un ataque del escuadrón del entonces piloto Les Neoch a la facultad y a la ciudad.
A cargo de la flota armada está el almirante Louis Du'Banc, un marinero muy joven pero bastante sanguinario; la fuerza aérea esta a cargo del mariscal Les Neoch, experimentado piloto que ha escapado de la muerte varias veces; por último, al mando de las fuerzas en tierra está el general Magnus Qamos, un hombre con un pasado muy oscuro.
De pronto, la reunión es interrumpida por un ensordecedor ruido, toda la cuidad es un caos, los rebeldes corren a esconderse y toman precauciones por cualquier eventualidad; tan rápido como me es posible, subo al piso más alto del edificio donde nos encontramos. A lo lejos, una nube negra se aproxima, el cielo se oscurece por completo, aviones de todos tipos y tamaños, posiblemente más de 100,000 unidades, todos en formación de batalla rodeando a la nave más grande que haya visto en toda mi vida. Por supuesto, dentro de esa aeronave debe ir el mariscal Neoch.
Las naves comienzan a aterrizar en la periferia de la ciudad, algunas incluso aterrizan sobre los edificios. En la costa que no está muy lejos, se acerca la flota del almirante Du'Banc, de las embarcaciones más grandes salen botes pequeños llevando miles de militares a la costa, las tropas rodean la ciudad. Súbitamente todo es silencio, la ciudad está rodeada, es un silencio abrumador únicamente interrumpido por las olas golpeando la costa.
Lena murió durante los primeros días de la guerra, en un ataque del escuadrón del entonces piloto Les Neoch a la facultad y a la ciudad.
-Mis padres hubieran estado en contra de esta guerra, no tiene sentido, si supieras todas las veces que han amenazado a mi madre, hay mucha corrupción en el sistema militar.
-Sí, estoy de acuerdo, por eso se necesita un cambio drástico, tal vez esta guerra sea el cambio que necesita la gente para reaccionar...
Desearía no haber dicho eso jamás, unas horas después los ataques a la ciudad comenzaron y Lena murió. Yo debería haber muerto y no ella, tan llena de vida y pasión por las cosas bellas de este mundo; desde entonces una parte muy importante de mi mundo se desvaneció.
Mi sueño es interrumpido nuevamente por una mujer que grita desesperadamente, el sonido de sus gritos llena toda la ciudad, al mirar hacia abajo, dos soldados llevan esposado al hombre que hace unos minutos estaba planeando tomar la base de la sección 17, de entre los militares y los marinos sale el almirante Du'Banc. Los soldados arrodillan al hombre en el centro de una plazuela rodeada por los edificios, cubren la cara y torso del hombre con una de las banderas de los rebeldes, el almirante se acerca y desenfunda su espada a espaldas del hombre, toma la bandera con una de sus manos y con un movimiento rápido y preciso desliza su espada sobre la bandera.
El cuerpo sin vida del hombre queda en el centro de la plaza, el viento levanta la bandera permitiendo que el rostro desprendido del resto del cuerpo del hombre sea visto por todos; el almirante retrocede unos pasos mientras enfunda su espada y posteriormente da la media vuelta. Un joven sale del edificio, y arroja una espada tipo Claymore al almirante, el almirante fácilmente la esquiva y tan pronto como da la vuelta para ver quién lo ataca, la guardia personal del almirante rodea al joven al momento que desenfundan sus espadas, son 8 guardias contra un joven desesperado. La batalla es injusta, los guardias están muy bien entrenados y fácilmente cortan una y otra vez al joven, a pesar de esto logra derribar y herir a dos guardias, el círculo que rodeaba al joven se cierra y no se escucha más.
Mi sueño es interrumpido nuevamente por una mujer que grita desesperadamente, el sonido de sus gritos llena toda la ciudad, al mirar hacia abajo, dos soldados llevan esposado al hombre que hace unos minutos estaba planeando tomar la base de la sección 17, de entre los militares y los marinos sale el almirante Du'Banc. Los soldados arrodillan al hombre en el centro de una plazuela rodeada por los edificios, cubren la cara y torso del hombre con una de las banderas de los rebeldes, el almirante se acerca y desenfunda su espada a espaldas del hombre, toma la bandera con una de sus manos y con un movimiento rápido y preciso desliza su espada sobre la bandera.
El cuerpo sin vida del hombre queda en el centro de la plaza, el viento levanta la bandera permitiendo que el rostro desprendido del resto del cuerpo del hombre sea visto por todos; el almirante retrocede unos pasos mientras enfunda su espada y posteriormente da la media vuelta. Un joven sale del edificio, y arroja una espada tipo Claymore al almirante, el almirante fácilmente la esquiva y tan pronto como da la vuelta para ver quién lo ataca, la guardia personal del almirante rodea al joven al momento que desenfundan sus espadas, son 8 guardias contra un joven desesperado. La batalla es injusta, los guardias están muy bien entrenados y fácilmente cortan una y otra vez al joven, a pesar de esto logra derribar y herir a dos guardias, el círculo que rodeaba al joven se cierra y no se escucha más.


No comments:
Post a Comment